Qué había que resolver
El punto de partida era simple de describir y difícil de ordenar: durante la ventana de cosecha gruesa, los turnos de descarga en las plantas de acopio se pedían por teléfono, por mensaje o directamente en la tranquera. Cada cooperativa y cada contratista llevaba su propio cuaderno, y cuando el clima corría la fecha de trilla, nadie sabía con certeza qué camión llegaba primero.
La tarea no era digitalizar por digitalizar. Había que sostener tres cosas al mismo tiempo: que un productor con poca señal pudiera reservar igual, que el encargado de la planta viera el orden real de llegada y que los cambios de último momento no rompieran la planificación del día siguiente.
Cómo se armó y qué quedó
Se trabajó sobre un flujo de reserva por franjas horarias, con confirmación por mensaje de texto como respaldo cuando no hay datos móviles. Cada turno queda atado a un lote, un tipo de grano y una capacidad de descarga estimada, de modo que el cupo diario se calcula solo. Los ajustes por lluvia se hacen desde el mismo panel, sin rehacer toda la grilla.
El resultado es un calendario de campaña que se lee de un vistazo en la oficina y que también funciona en el celular del contratista. No elimina los llamados, pero reduce las discusiones sobre el orden de descarga y deja registro de quién cambió qué y cuándo.
Ver también Client Onboarding Portal y el resto de los proyectos.